La ex cárcel pública de Rancagua, es un recinto que dejo de ser usado como tal a fines del
año 2005, cuando su población fue trasladada a las dependencias de una nueva unidad
penitenciaria concesionada en el sector poniente de la ciudad.
La manzana en que encuentra se ubica al poniente del damero fundacional de ciudad,
entre las calles Av. Brasil, Lastarria, O´Carrol y Av. San Martin, en un terreno de superficie
estimada 10.400 m2. En esta misma manzana funciona actualmente la corte de
apelaciones y Tribunales de Rancagua, en un edificio de 5 pisos más zócalo de reciente
construcción.
Hoy en día, el lugar en cuestión, constituye un espacio obsoleto, y en desuso que no
presta ningún aporte como espacio público. Tras sus muros estaba lo que la ciudad
deseaba ocultar y olvidar, pero que contradictoriamente siempre estuvo en medio de la
misma e inevitablemente visible para la comunidad durante muchos de sus paseos
urbanos. Es innegablemente un hito en la memoria colectiva, pues su condición de ser
lugar para la marginación de personas, le marca exclusivamente como fenómeno en
medio de la trama urbana.
La ausencia de espacios que posibiliten la reunión e integración en forma masiva sigue
siendo una de las principales deficiencias de la comuna.
año 2005, cuando su población fue trasladada a las dependencias de una nueva unidad
penitenciaria concesionada en el sector poniente de la ciudad.
La manzana en que encuentra se ubica al poniente del damero fundacional de ciudad,
entre las calles Av. Brasil, Lastarria, O´Carrol y Av. San Martin, en un terreno de superficie
estimada 10.400 m2. En esta misma manzana funciona actualmente la corte de
apelaciones y Tribunales de Rancagua, en un edificio de 5 pisos más zócalo de reciente
construcción.
Hoy en día, el lugar en cuestión, constituye un espacio obsoleto, y en desuso que no
presta ningún aporte como espacio público. Tras sus muros estaba lo que la ciudad
deseaba ocultar y olvidar, pero que contradictoriamente siempre estuvo en medio de la
misma e inevitablemente visible para la comunidad durante muchos de sus paseos
urbanos. Es innegablemente un hito en la memoria colectiva, pues su condición de ser
lugar para la marginación de personas, le marca exclusivamente como fenómeno en
medio de la trama urbana.
La ausencia de espacios que posibiliten la reunión e integración en forma masiva sigue
siendo una de las principales deficiencias de la comuna.